En el campo de la extensión universitaria, el problema no es un dato dado en la realidad. Es una construcción analítica y situada.
Cuando una situación nos interpela —por ejemplo, dificultades educativas, ambientales o vulneración de derechos— esa percepción inicial no constituye aún un problema formulado.
Formular implica:
- • Delimitar la situación.
- • Contextualizar territorialmente.
- • Identificar actores implicados.
- • Reconocer causas estructurales, contextuales e históricas.
- • Fundamentar la pertinencia de la intervención universitaria.
Núcleo organizador:
"El problema constituye el núcleo organizador de la propuesta y debe formularse con claridad, coherencia interna y sustento" (Castro, 2015).
Para tener en cuenta: Antes de avanzar hacia la planificación, es necesario verificar que la formulación del problema esté claramente delimitada y contextualizada.