La implementación implica habitar la contingencia. El territorio no se comporta como una variable controlada: las agendas cambian y los actores no siempre responden como imaginábamos.
"Planificar fue anticipar. Implementar es aprender mientras se interviene. Y ese aprendizaje no es solo técnico; es también ético y político."
Registrar lo que ocurre —aciertos, tensiones, resistencias— permite revisar decisiones y realizar ajustes estratégicos en tiempo real.