La evaluación no es un juicio final, sino un proceso de ajuste constante para asegurar que la intervención mantenga su sentido original.
La evaluación no es el final. Acompaña todo el desarrollo del proyecto.
Documentar ajustes y tensiones permite comprender la evolución del proceso.
Sistematizar la experiencia fortalece los aprendizajes colectivos.
Evaluar también es una forma de abrir nuevas preguntas y caminos.
"Si se rompe el vínculo entre estos elementos, se debilita la intervención."
¿Estás analizando el proceso o solo describiendo resultados?
La descripción de resultados es estática; el análisis de proceso es dinámico. El primero dice qué pasó, el segundo explica cómo ocurrió y permite aprender para la próxima vez.