En este tramo de la ronda nos acercamos a las herramientas que nos ayudan a construir igualdad en lo cotidiano.
Más allá de los conceptos, vamos a explorar prácticas concretas: cómo usamos el lenguaje, cómo nos comunicamos en los desacuerdos, cómo compartimos responsabilidades y cómo acompañamos situaciones de violencia en la universidad.
El desafío es simple y profundo: animarnos a mirar nuestros gestos de todos los días y descubrir en ellos la posibilidad de abrir caminos de respeto, cuidado y equidad.
El fuego vuelve a arder, y en la ronda nos proponemos algo distinto: pasar de la reflexión a la acción.
Hasta aquí hablamos de conceptos y de violencias. Ahora nos toca mirar qué hacemos con eso en lo cotidiano.
En este módulo vamos a detenernos en las herramientas que nos ayudan a practicar la igualdad de género.
Vamos a conversar sobre el lenguaje, sobre cómo usamos las palabras para incluir y no para excluir; sobre la comunicación no violenta, que nos invita a escucharnos con respeto; sobre masculinidades que rompen con los mandatos hegemónicos; y sobre cómo compartir de manera más justa las tareas de cuidado y las responsabilidades en nuestra vida universitaria.
También conoceremos indicadores que nos muestran dónde están las desigualdades y recursos básicos para acompañar y orientar ante situaciones de violencia de género en la universidad.
El fogón está encendido para que cada quien pueda traer sus experiencias, ensayar nuevas formas de relacionarse y dejar su huella en esta construcción colectiva.
Porque en este tramo, cada gesto suma.
Hacé clic para acceder a los contenidos del módulo.
Podés recorrerlos a tu ritmo y volver sobre ellos cuando lo necesites.